— Silvina Cappelletto

Después de casi 20 años de trabajo odontológico “tradicional” me enteré de que cada desequilibrio en nuestra boca conlleva un mensaje muy profundo que el alma, a través de nuestra mente inconsciente, quiere mostrarnos para impulsar nuestro crecimiento, nuestra evolución en esta vida.


Todo comenzó hace poco tiempo atrás, durante la pandemia, cuando llegó a mis oídos cierta información sobre la DESCODIFICACIÓN DENTAL. Decidí introducirme un poco más en ese camino tan intrigante, y lo hice de la mano del creador del método, el dr. Christian Beyer, el padre de la PSICONEURODONTOLOGÍA (PNO), gracias a quien comprendí que el verdadero origen de las caries está asociado a un sufrimiento originado en alguna relación humana que permanece inconsciente y espera ser nombrado para ser llevado a la consciencia y ser trascendido, o al menos reconocido y aliviado.
A nivel de generaciones pasadas en el árbol genealógico del paciente (ancestros), es requisito que haya habido una vivencia relacionada, equivalente en cuanto a la emoción percibida, a la experiencia del paciente que desencadenó el desequilibrio, para que su memoria celular actúe. Cuando una persona toma conciencia de un sufrimiento inconsciente que se manifiesta en su boca, puede acompañar su tratamiento, cualquiera que sea, de una manera más rápida, eficaz y natural. Incluso puede aliviar el dolor, o sanar sin más, según sea el caso, al generar esa concientización un cambio en la actitud y en las acciones del individuo. 
Luego de leer algunos de los libros de Beyer (los tres en español) para aprender más sobre esto, y cursar 2 módulos acerca de Psiconeurodontología, sigo maravillándome con este concepto. Cabe aclarar que, paralelamente, me fui empapando gradualmente de la visión holística de la enfermedad, del poder sanador del ser humano y de la capacidad de nuestros pensamientos de crear nuestra realidad. Está claro que la boca, por ser parte del cuerpo humano, sigue las mismas leyes de la Nueva Medicina del dr. Hammer, y de la más “recientes” Neurociencias.
Desde entonces, como es de esperar, hubo un cambio de abordaje en mi práctica diaria. Me encuentro actualmente en plena transformación y aprendizaje (como todos, al fin y al cabo), y estoy comprobando por mí misma los resultados positivos en varios de mis pacientes, personas cercanas e incluso en mí misma.
La Psiconeurodontología o mejor, la sabiduría de la PNO, como la llama el doctor Beyer, a quien agradezco de todo corazón su entrega a la enseñanza y el aporte a la humanidad, marcó un antes y un después en mi vida! Por eso decidí contar mi historia, para compartir mi aprendizaje con todo aquel que esté interesado/a en esta ciencia y esta forma de ver la vida, ya sea odontólogo/a (dado que puede abordar desde este enfoque casos complejos y brindar algo de luz a casos recidivantes o recurrentes), o un ser humano que siente la necesidad o la curiosidad de descubrir el origen de sus dolencias con todas las letras, simplemente para ir al fondo del asunto y vivir un poco mejor. Además, me haría muy feliz contribuir a divulgar un tema tan revelador y tan poco difundido. 
 
También es una manera de volcar mis ideas y aprendizajes en un espacio donde sean útiles para ayudar a otras personas. Siempre pensé que la Odontología, como toda ciencia de la salud, debía dar su aporte para contribuir a la salud general. Ahora sé que la PNO puede ayudarnos además a conocernos mejor, ampliar nuestra consciencia y ser más felices.

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Agradecimientos

Doy gracias a las personas que posibilitaron la concreción de este pequeño proyecto: a mi familia toda como soporte invisible, en especial a mi hija Lola que siempre me alienta a cumplir mis sueños, a mi tío Andrea, por comprenderme e impulsarme a crecer, a mi tía Silvia por facilitarme las cosas, a mis pacientes y a mi profesión por inspirarme cada día, a Liliana por su generosidad y por los datos aportados, a Farah por la concreción del trabajo, y por supuesto a Christian Beyer y su equipo, por introducirme en este fascinante camino.

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