Octubre, el mes de la Odontología
En este día tan especial y querido por los colegas odontólogos, 3 de octubre, decidí reflexionar acerca de los verdaderos protagonistas de nuestra profesión: la gente. Quiero homenajear a todas las personas que alguna vez se sentaron delante de mí en los tantos sillones odontológicos que hubo a lo largo de mi carrera. Los de mis comienzos en la facultad, los de las vecinales y centros de salud, los de clínicas privadas. Los pacientes particulares, los de obra social, de prepagas, los eventuales para los que fui ave de paso en sus bocas, los más antiguos y los más recientes, los que aún están por venir, los que sólo traté de forma virtual, los que cancelaron el turno y nunca conocí..
Siento que todos son trazos de color en el hermoso cuadro de mi carrera y mi vida. Con cada uno establecí un vínculo de intercambio, de aprendizaje y de conexión humana, que enriquece a ambas partes siendo experiencias únicas e irrepetibles. No hay palabras para describir la belleza que hoy, más de 20 años después del primer paciente, disfruto observando ese cuadro en silencio, con la distancia que el Tiempo otorga. No hay palabras para expresar mi agradecimiento y felicidad por el trayecto recorrido junto a ustedes. Los llevo en mi corazón.
Pido disculpas por mis errores y por las veces en que no pude ayudarlos, sepan que sus historias son el alma de la Odontología. La relación entre odontologos y pacientes es muy especial, diferente a otras áreas de la salud, debido al tiempo y la cercania física en que permanecemos en cada cita, siempre y cuando haya presencia verdadera de ambos lados. Y esa relación terapéutica pasa a otro nivel gracias a la Psiconeurodontología.
Y por supuesto, celebro el día junto a todos mis colegas, los conocidos, los amigos, los del pasado, los actuales y los que quedan por conocer. Para todos ustedes: ¡FELIZ DIA!
